Ir a un club swinger en pareja

Guía y consejos para parejas abiertas

¿Vais a probar un club swinger en pareja? Te contamos cómo comunicaros bien antes, gestionar los celos durante y disfrutarlo sin romper nada. 

Cómo prepararos sin que os explote la relación

Decidir ir a un club swinger en pareja suena emocionante sobre el papel, pero en la práctica suele venir acompañado de un cóctel de nervios, inseguridades y, sobre todo, miedo a los celos. Es la preocupación número uno de casi cualquier pareja que se plantea el sexo en grupo

La buena noticia: con preparación previa y una conversación honesta después, la experiencia puede vivirse de forma mucho más tranquila. Aquí tienes una hoja de ruta pensada específicamente para parejas que dan este paso por primera vez.

Antes de nada: ¿vuestra relación está lista para esto?

Si discutís hasta para decidir qué plato cocinar esta noche o de qué color pintar una pared de vuestro piso, probablemente un club swinger no sea el mejor punto de partida. Antes de buscar fantasías compartidas, conviene tener una base sólida de comunicación en la pareja.

 Esto no significa que tengáis que ser la pareja perfecta (ese ideal inalcanzable conviene olvidarlo), sino que exista un canal real para hablar de lo incómodo sin que se convierta en pelea. Si esa base todavía cojea, merece la pena trabajarla primero. 

Para tu información: en nuestro equipo ofrecemos servicio de terapia de parejas especializado en vínculos No Monógamos. 

Pactad una palabra de seguridad antes de salir de casa

Elegid una palabra o frase que cualquiera de los dos pueda usar en cualquier momento —bailando, charlando, en pleno encuentro— para decir «me quiero ir ya». La regla es simple: cuando uno de los dos la dice, os vais sin preguntas ni negociaciones en el momento. La conversación sobre qué ha pasado se tiene después, en casa si es posible y con calma. 

Pro tip: evita resolver conflictos en pareja si estáis habéis bebido o consumido de más. 

Id progresando poco a poco, sin prisa por «llegar a algo»

Exponeros como pareja delante de otras personas ya es un paso enorme, aunque no interactuéis a nadie. Podéis empezar con algo tan sencillo como besaros en un rincón tranquilo del local y ver cómo os sentís. Desde ahí, si os apetece, podéis subir de intensidad: caricias, desnudaros, y solo si os sentís realmente cómodos, ir a más.

 Es recomendable evitar la penetración las primeras veces, especialmente si hay inseguridad con la erección o el orgasmo: cuanta menos presión de «objetivo», más disfrutáis del proceso.

No os sintáis mal por decir que no

Si alguien se acerca y no os apetece interactuar, decir que no es una respuesta perfectamente válida y no necesita justificación. La meta de la noche no es «conseguir algo», es descubrir cómo os sentís los dos ante esta experiencia nueva.

Guía práctica para la conversación de después

Al llegar a casa, dedicad tiempo a hablar de cómo os habéis sentido. Esta charla es tan importante como la propia experiencia, porque de aquí sale si queréis repetir, cambiar algo o parar. Os dejamos algunas preguntas que os pueden servir de guía:

  • ¿Qué emociones positivas y negativas habéis sentido cada uno?
  • ¿Hubo algún momento de inseguridad o celos? ¿Qué podríais haber hecho para gestionarlo mejor entre los dos?
  • ¿Hasta dónde os hubierais dejado llevar si os hubierais sentido más cómodos?
  • ¿Qué ha ganado la relación con esta experiencia? ¿Y qué riesgos habéis asumido?
  • ¿Hubo algo que preferiríais que no volviera a pasar?
  • Para lo que no ha ido bien: ¿qué cambiamos la próxima vez?
  • Para lo que sí ha ido bien: ¿cómo lo repetimos?

Preguntas frecuentes sobre ir a un club swinger en pareja

¿Es normal sentir celos en un club swinger? Sí, es de las reacciones más habituales, incluso en parejas con mucha comunicación. Lo importante no es evitarlos a toda costa, sino tener un plan para gestionarlos cuando aparezcan.

¿Tenemos que llegar a la tener sexo la primera vez? No, ni mucho menos. Muchas parejas empiezan solo con besos o caricias y van subiendo de intensidad en visitas posteriores, a su ritmo.

¿Qué hacemos si uno de los dos quiere parar y el otro no? Para eso sirve la palabra de seguridad: en el momento en que uno la dice, os vais los dos. La conversación sobre el desacuerdo se tiene después, fuera del local.

¿Cuándo es el mejor momento para hacerlo como pareja? Cuando la comunicación de la relación ya funciona bien en el día a día. Si discutir temas cotidianos ya es complicado, conviene reforzar antes esa base.

¿Y ahora qué?

Si todavía no habéis pisado un club y queréis saber qué normas rigen estos espacios antes de dar el paso, empezad por nuestra guía general para ir a un club swinger por primera vez. 

Si después de leer esto notáis que los celos, la comunicación o el miedo a «romper algo» son la verdadera barrera antes de dar el paso, en Sexcoop trabajamos específicamente con parejas que exploran la no monogamia o el sexo en grupo. Podéis reservar una sesión de terapia de pareja con nuestro equipo y prepararlo con acompañamiento profesional, sin tener que resolverlo solos a las tres de la mañana después de una discusión.

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