¿Tu primera vez en un club swinger?

Guía paso a paso para locales liberales

¿Primera vez en un club swinger? En esta guía práctica apta para solteras, solteros y parejas, te contamos las normas del ambiente swinger, qué esperar cuando vas a un club y cómo vivirlo sin agobios.

Cómo ir a un club swinger por primera vez sin morir de vergüenza

Un club swinger, un local liberal, un club de intercambio… llámalo como quieras, pero si nunca has pisado uno seguro que tienes más preguntas que certezas. ¿Hay que follar sí o sí? ¿Qué me pongo? ¿Y si me arrepiento a mitad de la noche? Tranquilidad: en esta guía te explicamos las normas no escritas (y las escritas) de estos espacios, qué puedes esperar realmente y cómo cuidarte a ti y a quien te acompañe. Si vas en pareja o quieres información específica para hombres que acuden solos, al final te dejamos los artículos que completan esta guía.

¿Qué es un club swinger, exactamente?

Lo que diferencia un club swinger o liberal de cualquier discoteca o bar donde vas a bailar, es que aquí te puedes expresar sexual y eróticamente con libertad. ¿Surge química con alguien? Puedes ir a follar a la zona de camas. ¿Tienes ganas de bailar desnuda? Nadie te dirá nada. ¿Te apetece tontear con todo lo que se mueve? No hay lío. 

Sin embargo, aunque en el imaginario colectivo se nos haya vendido como un lugar de descontrol sin normas, hay un montón de reglas (explícitas e implícitas) que debes conocer.

Las normas que todo club swinger comparte

Casi todos los locales, sean del país que sean, funcionan bajo unas normas comunes. Apréndetelas antes de comprar la entrada:

  • No estás obligada/o a follar con nadie. Entrar por la puerta no firma ningún contrato. Puedes pasarte la noche entera mirando, bailando o tomando algo, y sigue siendo una noche válida.
  • El alcohol, con cabeza. Una copa para soltar tensión, vale. Llegar como una cuba, no: en la mayoría de locales directamente te invitan a salir.
  • Un no es un no, sin matices. Si alguien no te da una señal clara de interés, no insistas ni «pruebes otra vez a ver si cambia de opinión». Aquí el acoso se llama acoso, exactamente igual que en cualquier otro lugar.
  • Hay código de vestimenta. Olvídate del chándal, las chanclas o las zapatillas de deporte: cada club tiene sus normas de etiqueta y conviene mirarlas antes de salir de casa.
  • Barrera de protección siempre. Preservativo interno o externo para penetración, y barreras de látex para sexo oral. Súmale analíticas de ITS cada 3-6 meses. Cuidarte a ti es cuidar también a quien tienes delante.

Si alguien se salta cualquiera de estas reglas, repórtalo al personal del local. Nadie tiene que «aguantar» un mal comportamiento por estar en un club liberal: el respeto no es opcional aquí ni en ningún otro sitio.

Cómo interactuar en la zona de camas

Si ves a alguien practicando sexo y te apetece interactuar, colócate a una distancia prudente donde puedan verte y busca contacto visual. Son ellas y ellos quienes deciden invitarte a participar o no; si no lo hacen, ni te toques mirando ni te acerques más. 

Cuando el acercamiento es de pareja a pareja, se admite un roce breve en una zona no sexual (un brazo, por ejemplo) como forma de preguntar sin palabras. Si la pareja se aparta o le da la espalda, la respuesta es clara: recoge cable y busca otro rincón.

Cosas que pueden pasarte en un club (y que NO debes tolerar)

Los clubes swingers no son espacios idílicos donde el machismo no existe. No es como que la gente que acude a estos espacios haga un curso de deconstrucción del patriarcado antes de entrar. Aunque pueden ser personas con una mentalidad más abierta y tolerante, no queremos idealizar ningún ambiente (aunque tampoco queremos generarte miedo, se trata de ser realistas).

 La realidad es que puedes vivir situaciones incómodas, pero también que puedes contar con el personal del club para que te acompañen y lidien con el conflicto. Así que te dejamos una lista de situaciones que NO debes tolerar ni normalizar bajo ningún concepto. Si te pasa esto, pide ayuda:

  1. Alguien se pajea a tu lado mirándote mientras follas: Aunque te estés exponiendo y teniendo sexo en público, no estás consintiendo que te baboseen de esa manera. Si esto ocurre, tú no lo has consentido y te incomoda, pide que se vayan o pide ayuda al club. 
  2. Te tocan sin tu consentimiento. No es algo muy habitual que ocurra, pero puede pasar.
  3. Te  insisten a pesar de que tú hayas dicho en NO. O incluso si te cuestionan por estar en un espacio de sexo, como si implicara que tienes que acostarte con todos en cualquier momento.
  4. Intentan tener sexo contigo sin preservativo. Lamentablemente, en los espacios swingers sigue habiendo gente que no se preocupa por su salud sexual ni la de los demás. Puede pasar que te inviten a tener sexo sin condón o, incluso, podrías sufrir una situación de stealthing. Asegúrate de que el preservativo esté puesto en todo momento.

Consejos generales para tu primera noche

  • No esperes una orgía en tu primera noche. Ve la primera vez como si fueras un antropólogo/a descubriendo una civilización ignota. Tu objetivo es ver cuáles son los códigos, reducir ansiedad, sentirte cómoda/o… Fíjate en el ambiente, en la gente, baila, ríete. Con los nervios de estreno, ya es suficiente reto.
  • Prueba varios locales antes de decidir cuál te gusta. Cada club tiene su propia clientela, música y distribución de espacio. Dos o tres visitas a diversos tipos de ambiente te dan una idea mucho más real que acudir a un único club.
  • Asume que no te vas a empalmar ni a correr. La erección y el orgasmo dependen mucho de sentirte segura/o y relajada/o, algo que no suele pasar la primera vez que tienes sexo delante de desconocidos. Te recomiendo que des por hecho que no va a haber ni erección ni orgasmo y si pasa, bienvenido sea.

¿Y ahora qué?

Si vas a vivir esta experiencia en pareja, tenemos una guía específica sobre cómo gestionar los celos y hablarlo antes y después. Y si eres un hombre que va a ir solo, este otro artículo te interesa todavía más, porque las reglas del juego cambian bastante para ti.

Si después de leer esto te das cuenta de que los celos, la comunicación en pareja o simplemente el «no sé por dónde empezar» son la verdadera barrera antes de dar el paso, en Sexcoop trabajamos justo eso. Puedes pedir tu primera consulta con nuestro equipo de sexólogas y hablarlo con calma, sin prisas y sin juicio.

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